Evaluación de cultivares de avena para grano en siembra directa

En el área de influencia de la CEI Barrow se siembra buena parte de la avena que se destina a cosecha ya sea para semilla de nuevas siembras, para industria u otros usos. El período de siembra se extiende desde mediados de junio hasta fines de julio o principio de agosto. Considerando que en los últimos años se han inscripto nuevos cultivares con buen potencial de rendimiento y calidad de grano, el objetivo del ensayo fue evaluar el rendimiento de grano y parámetros de calidad de un grupo de cultivares y de líneas experimentales.

Materiales y Métodos

El ensayo se implantó en un lote del campo experimental de la CEI Barrow que hace 12 años se trabaja bajo siembra directa. El suelo presenta limitantes de profundidad por una capa tosca a partir de los 60 a 70 cm. Se evaluaron cuatro variedades comerciales (Bonaerense INTA Aikén, Bonaerense INTA Calén, Bonaerense INTA Maná y Bonaerense INTA Sureña) y cuatro líneas experimentales. La siembra se realizó el 29 de junio empleando una sembradora experimental Baumer de siete surcos (parcelas de 8 m2 y la emergencia se produjo el 18 de julio. La densidad fue de 250 plantas por metro cuadrado. Se fertilizó al voleo previo a la siembra con 160 kg/ha de fosfato diamónico y no se aplicó urea. En pre emergencia se aplicó 1,6 L.ha-1 de flurocloridona y en macollaje prosulfuron-triasulfuron-dicamba (Peak Pack®) en dosis comercial.

La semilla se curó con prothioconazole+clotianidin+fluoxastrobin+tebuconazole (Chúcaro®;150 cm3/100 kilos de semilla). Previo al panojamiento se aplicó un fungicida a base de bixafen+prothioconazole+trifloxistrobin (Criptón X Pro®; 500 cm3.ha-1). Se evaluó la presencia de bacteriosis en escala de 0 a 3 (0 ausencia, 3 alta).

El 16 de noviembre se realizó un corte de los dos surcos externos de la parcela para estimar la producción de forraje. La cosecha de grano se hizo sobre los 5 surcos centrales de la parcela con máquina experimental, el 13 de diciembre. El diseño fue en bloques al azar, con cuatro repeticiones. Se realizaron ANOVAs, y mediante el test de Fisher se calcularon las diferencias mínimas significativas (DMS) entre medias (p≤0,05).

Resultados y discusión

En términos generales, el cultivo se implantó adecuadamente sin registrar pérdidas significativas de plantas ni retrasos anormales en el crecimiento. Los materiales evaluados llegaron a desarrollar un buen macollaje y no se registró la  presencia temprana de royas.

Las precipitaciones de setiembre fueron superiores al promedio histórico al igual que las de noviembre. Esto permitió minimizar los efectos de la falta de lluvias del mes de octubre en suelos  con limitantes de profundidad como el descripto, y junto a temperaturas favorables se logró un buen llenado de granos. B.I. Maná y la línea Experimental 1 fueron los materiales más precoces (Tabla 1). En éste ensayo no se registró vuelco.

Hacia fines de setiembre se hizo visible la aparición de bacteriosis, probablemente Pseudomonas coronofaciens, una bacteria que aprovecha las lesiones causadas por el frío para penetrar, y que al aumentar las temperaturas se inhibe disminuyendo sus perjuicios. Una línea experimental junto con B.I. Calén y B.I. Sureña fueron las variedades que presentaron menor afectación de la enfermedad (Tabla 2).

Al momento del corte para forraje los materiales estaban con un grano de estado lechoso a pastoso, tenían entre un 38 y un 48.5 % de materia seca. B.I. Maná y B.I. Aikén fueron los cultivares de mayor contenido de MS mientras que B.I. Sureña fue el de menor porcentaje. Los rendimientos alcanzados fueron superiores a los normalmente registrados, detectándose diferencias estadísticas significativas. En la Tabla 1 se muestran los datos de fecha de panojamiento, altura, rendimiento de forraje y porcentaje de materia seca.

Los rendimientos de grano oscilaron entre 5708 kg.ha-1 y 5250 kg.ha-1, con muy buena calidad de grano (excepto en B.I. Calén que registró un PH inferior al esperado), oscilando los PH entre 45,75 y 51,85 kg/hl (Tabla 2). El peso de mil granos varió entre 30 gramos para mil semillas en B.I. Sureña y 42.4 gr en la línea Experimental 1, evidenciando las buenas condiciones de llenado (Tabla 2).

Consideraciones finales

Las condiciones ambientales registradas en la campaña 2018 fueron favorables para la producción de avenas en siembra directa.

El buen desarrollo, la falta de vuelco y la acción del fungicida que no permitió la acción de las royas en éste ensayo, determinaron un muy buen rendimiento de forraje (13649,5 kg/ha, en promedio) cuando se realizó un corte para reserva.

La producción de granos fue de 5441 kg/ha en promedio y de buena calidad, excepto en B.I. Calén que tuvo un bajo PH.

Ensayos de la red de cebada cervecera

La cebada cervecera pasó a ser el segundo cultivo de importancia en nuestra región y ha conquistado áreas en las que antes no se sembraba. La búsqueda de rendimiento y calidad comercial, llevó a las empresas que componen la Cámara de la Industria Cervecera Argentina, a realizar un Convenio de Asistencia Técnica con INTA para la evaluación de cultivares y líneas experimentales en una red de ensayos en diferentes ambientes. Esta red es coordinada por el grupo de Mejoramiento y Calidad Vegetal de INTA Bordenave, siendo Coordinadores Técnicos la Dra. Verónica Conti y el Ing. Agr.  Federico Moreyra. En la campaña 2018 las empresas que participaron evaluando materiales fueron AB InBev, Cerfoly de Argentina S.A. y Maltería Cargill, junto con líneas del programa de mejoramiento de INTA Bordenave. El ensayo fue sembrado en 20 localidades, en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fé. En el área de influencia de la Chacra Experimental Integrada Barrow, se llevan adelante tres ensayos que participan de dicha red, uno en el criadero Quilmes, otro en la Experimental y el tercero en el partido de Cnel. Dorrego. La información generada resulta de utilidad para los productores locales. Se presenta la información de Barrow y de Coronel Dorrego.

Materiales y Métodos

La CEI Barrow (sitio Bw) constituye un sitio de evaluación de la Red Nacional de Cebada cervecera (REC), también un lote de productor de la localidad de Cnel. Dorrego (sitio Do). En el sitio Bw el ensayo se implantó en un lote que está bajo siembra directa hace doce años. La fecha de siembra fue el 19 de junio con una densidad de 280 plantas.m-2. La emergencia se produjo el 10 de julio y la cosecha se realizó el 10 de diciembre. Previo a la siembra, se fertilizó con 160 kg.ha-1 de fosfato diamónico y luego, en macollaje se aplicaron 250 kg.ha-1 de urea. En cuanto al control de malezas, en preemergencia se aplicó 1,6 l.ha-1 de flurocloridona y en macollaje Peak Pack (prosulfuron 10 g.ha-1+ triasulfuron 10 g.ha-1 + dicamba 150 cc.ha-1) y 600 cc.ha-1 de Axial. El ensayo del sitio Do fue conducido por Agrar del Sur, se sembró en directa el 22 de junio y se cosechó el 17 diciembre. El diseño experimental de los ensayos fue en bloques completamente aleatorizados con cuatro repeticiones. La semilla, por protocolo para todos los ensayos de la red, fue tratada con Sistiva más Premis en dosis comercial y se aplicó fungicida foliar (Orquesta Ultra, 1200 cc.ha-1) en el estadio de hoja bandera (Zadoks 3.9) en tres repeticiones, dejando una sin tratar, con la finalidad de evaluar la expresión de enfermedades. Se utilizó una escala  de 0 a 5 (0: ausencia de enfermedad; 5: alta intensidad) para la evaluación sanitaria de manchas foliares necróticas (MFN) en la totalidad de los ensayos. Se evaluaron 19 materiales: 6 líneas experimentales (L1-2018, L2-2018, L3-2018, L4-20187, L5-2018, L6-2018) y 12 cultivares comerciales (Andreia, Charles, Danielle, Fátima, Jennifer, Montoya, MP1012, Overture, Scarlett, Shakira, Sinfonía y Traveler). Se realizó ANOVA para rendimiento en las tres repeticiones con fungicida y las diferencias entre medias se compararon con el test de Fisher (p<0.05).

Resultados y discusión

En el sitio Bw se consiguió una buena implantación, inicialmente algo desuniforme por la presencia de rastrojo al momento de la siembra. Se logró un buen crecimiento, con moderado macollaje, probablemente porque las temperaturas del mes de septiembre fueron superiores a la media histórica (12,9ºC versus 11,4°C). La espigazón se produjo entre el 14 y el 18 de octubre. Las lluvias de los meses de septiembre y noviembre fueron superiores a la media histórica, mientras que las de octubre fueron inferiores. Esta condición hídrica durante el período de llenado de granos fue acompañada por temperaturas cercanas o levemente por debajo de la media, contribuyendo al logro de altos rendimientos. El déficit de lluvia del mes de diciembre anticipó unos días la cosecha. Las enfermedades se presentaron tardíamente en los dos ensayos. En la Tabla 1 se pueden observar los registros sanitarios para los distintos materiales en ambos sitios y además, un Índice que relativiza el comportamiento de cada material en promedio de las 14 localidades (cuanto más cercano a 1 peor es el comportamiento sanitario).Si bien la evaluación sanitaria de manchas foliares se unificó en una única lectura, en el sitio Bw predominó mancha en red (Drechslera teres f.sp. teres) en la totalidad de los materiales y en algunos en particular mancha spot (Drechslera teres f.sp. maculata). Por otra parte, en el sitio Do se observó principalmente mancha borrosa (Bipolaris sorokiniana). También se determinó la presencia de escaldadura (Rynchosporium commune) en Andreia, Danielle, Scarlett y Sinfonía en ambos ambientes, asociado a la susceptibilidad varietal. A pesar de registros de incidencia de manchas foliares moderados en ambas localidades (excepto para Traveler en Barrow y Danielle en Dorrego), hubo respuesta a la aplicación de fungicida, lo que se puede observar en el Gráfico 1.  En la Tabla 2 se observan los datos de rendimiento (kg.ha-1), proteína (%) y calibre (%) para los sitios Bw y Do. El rendimiento obtenido en ambas localidades fue muy bueno, alcanzando altos valores de calibre, debido a las óptimas condiciones durante la etapa de llenado. La proteína estuvo dentro del rango establecido en la Norma V de comercialización de cebada cervecera, y probablemente para los altos rendimientos alcanzados se logró no solo por el aporte del fertilizante, sino también podría atribuirse a la mineralización y a la traslocación de nitrógeno en un período de llenado favorable.

Tabla 1. Registros sanitarios de MFN (escala 0 a 5) para el sitio Bw y sitio Do de los materiales bajo estudio y el Índice promedio de 14 localidades de la Red Nacional de Cebada cervecera.

Tabla 2. Datos de rendimiento (kg.ha-1),  proteína (%) y calibre (%)  para los sitios Bw y Do.

Conclusiones

  • En la campaña 2019 se lograron altos rendimientos con excelente calidad comercial en los dos ambientes.
  • La proteína lograda fue muy buena para los niveles de rendimiento alcanzados.
  • Se observó un comportamiento sanitario diferenciado en los distintos materiales. Si bien los niveles de manchas foliares observados fueron moderados presentaron respuesta al tratamiento con fungicida.
  • Es importante destacar que al emplear curasemilla que controla carbón además de otras enfermedades de transmisión por semilla, no se observó carbón volador en estas parcelas.

Incremento de la densidad de siembra como estrategia de supresión de Lolium spp. en trigo y cebada: experimentación adaptativa

En el área de influencia de la CEI Barrow las poblaciones de Lolium spp. resistentes a herbicidas son un problema frecuente en los lotes de producción de trigo y cebada. Varias poblaciones de ryegrass presentan individuos resistentes a más de un herbicida de diferente modo de acción: inhibidores de AHAS/ALS, de ACCasa y glifosato (Gigón y Yanniccari, 2018).

En este contexto, se requiere del diseño de estrategias de manejo que no se base únicamente en el control químico y que promueva la interferencia del cultivo frente a la maleza. El aumento de la competencia de los cultivos mediante el incremento de la densidad de siembra es una técnica posible para el manejo de malezas cuando se desarrolla resistencia a los herbicidas comúnmente empleados (Lemerle et. al 2004).

En ensayos llevados a cabo en la CEI Barrow desde 2016, se ha demostrado que duplicar la densidad de siembra normalmente empleada en trigo, conduce a un cultivo más agresivo frente a la maleza (Yanniccari et al., 2018). Fundado en tales resultados, se planteó el objetivo de probar y ajustar, mediante experimentación adaptativa, esa práctica agronómica bajo circunstancias de producción en sistemas reales.

Materiales y métodos

En dos campos de producción del partido de Coronel Dorrego se evaluó el efecto de la doble densidad de siembra sobre poblaciones de Lolium spp. naturalizadas en esos sistemas de producción. En el establecimiento “Los Chañares” próximo a Monte Hermoso se evaluó el efecto de la doble densidad de cebada y en el campo “Don Bertel”, cerca del paraje Loma Chata, la doble densidad de trigo.

Sobre una población de Lolium spp. los productores sembraron el cultivo a la densidad habitualmente empleada y seguidamente en doble densidad, generada por una re-siembra transversal (a 45° aproximadamente una de otra). Allí, siguiendo un diseño en bloques completos al azar con seis repeticiones, se marcaron parcelas de 2 x 8 m (unidad experimental) y se establecieron los tratamientos de 1) densidad de siembra simple y 2) densidad de siembra doble, en ambos casos el cultivo se mantuvo en interacción con Lolium spp.

Los experimentos se realizaron bajo las condiciones tecnológicas comúnmente llevadas a cabo en cada sistema de producción. Previamente, se realizaron barbechos químicos que permitieron sembrar sin malezas implantadas, i. e. el proceso de enmalezamiento se inició luego de la siembra del cultivo.

Al finalizar el ciclo, se tomó una muestra de dos surcos centrales de cada parcela cosechando todas las plantas (cultivo ó cultivo+maleza, según tratamiento) de 2 m lineales y el entresurco. Las muestras se procesaron con una trilladora experimental y se estimó el rendimiento de cada unidad experimental. Previamente, se contaron las espigas de Lolium spp. y del cultivo de cada muestra.

Se evaluó el efecto de la densidad de siembra sobre componentes del rendimiento del cultivo y las espigas de la maleza m-2. Para ello se realizaron análisis de la varianza y de ser pertinente se contrastaron las medias mediante el test de Fisher (p≤0,05).

Resultados y discusión

La densidad de siembra ha sido una variante para mejorar la habilidad competitiva de los cultivos frente a las malezas, al incrementar el número de plantas por unidad de superficie es posible interceptar una mayor proporción de recursos por parte del cultivo evitando los procesos de enmalezamiento (Champion et al., 1998).

En las experiencias del presente trabajo, el aumento de la densidad de siembra definió un número de plantas logradas cercano a 300 pl m-2 (Tabla 1). Ese incremento no provocó diferencias significativas en el número de espigas de cebada ni de trigo obtenidas al final del ciclo (Tabla 1). En promedio para ambas densidades, la cebada y el trigo produjeron 527 y 457 espigas por m2, respectivamente. Esto indica que el aumento de la densidad se compensó con una menor producción de macollos fértiles. Tales efectos no llegaron a repercutir en el rendimiento final de cebada ni de trigo cultivados bajo interferencia con Lolium spp.

Sin embargo, la doble densidad de siembra junto al efecto de la distribución espacial de las plantas (generada por la re-siembra orientada a 45°), afectaron la producción de espigas de Lolium spp. (Tabla 1). En ambos experimentos la maleza produjo la mitad de macollos fértiles por efecto del incremento de la densidad de siembra de cebada y de trigo.

Tabla 1. Efecto del aumento de la densidad de siembra de cebada y trigo sobre la interacción cultivo-maleza reflejada en diferentes componentes del rendimiento del cultivo y la maleza. Se presentan los valores promedio de cada variable. Letras distintas indican diferencias significativas. En cada caso se muestran los valores de probabilidad obtenidos del análisis de la varianza.

El efecto del aumento de la densidad de siembra de trigo y cebada sobre Lolium spp. se propone como una interesante alternativa de manejo basada en el ajuste de densidad de siembra por ambientes. En tal caso, el ambiente donde duplicar la densidad estaría definido por aquellos sitios (dentro de un mismo lote) de alta densidad de Lolium spp. “parches” o “manchones” que caracterizan el patrón de distribución de la maleza.

Conclusión

La densidad del cultivo ha sido una variante trascendente para mejorar la habilidad  competitiva  de  los  mismos  frente  a  Lolium spp.,  al  aumentar  el número  de  plantas  por  unidad de superficie  es  posible favorecer al cultivo limitando el proceso de  enmalezamiento. Esta práctica cobra relevancia dentro de estrategias de manejo integrado de la maleza, donde junto a otras prácticas culturales contribuirían a reducir la incidencia y perjuicios del Lolium spp. resistente a herbicidas.