Incremento de la densidad de siembra como estrategia de supresión de Lolium spp. en trigo y cebada: experimentación adaptativa

En el área de influencia de la CEI Barrow las poblaciones de Lolium spp. resistentes a herbicidas son un problema frecuente en los lotes de producción de trigo y cebada. Varias poblaciones de ryegrass presentan individuos resistentes a más de un herbicida de diferente modo de acción: inhibidores de AHAS/ALS, de ACCasa y glifosato (Gigón y Yanniccari, 2018).

En este contexto, se requiere del diseño de estrategias de manejo que no se base únicamente en el control químico y que promueva la interferencia del cultivo frente a la maleza. El aumento de la competencia de los cultivos mediante el incremento de la densidad de siembra es una técnica posible para el manejo de malezas cuando se desarrolla resistencia a los herbicidas comúnmente empleados (Lemerle et. al 2004).

En ensayos llevados a cabo en la CEI Barrow desde 2016, se ha demostrado que duplicar la densidad de siembra normalmente empleada en trigo, conduce a un cultivo más agresivo frente a la maleza (Yanniccari et al., 2018). Fundado en tales resultados, se planteó el objetivo de probar y ajustar, mediante experimentación adaptativa, esa práctica agronómica bajo circunstancias de producción en sistemas reales.

Materiales y métodos

En dos campos de producción del partido de Coronel Dorrego se evaluó el efecto de la doble densidad de siembra sobre poblaciones de Lolium spp. naturalizadas en esos sistemas de producción. En el establecimiento “Los Chañares” próximo a Monte Hermoso se evaluó el efecto de la doble densidad de cebada y en el campo “Don Bertel”, cerca del paraje Loma Chata, la doble densidad de trigo.

Sobre una población de Lolium spp. los productores sembraron el cultivo a la densidad habitualmente empleada y seguidamente en doble densidad, generada por una re-siembra transversal (a 45° aproximadamente una de otra). Allí, siguiendo un diseño en bloques completos al azar con seis repeticiones, se marcaron parcelas de 2 x 8 m (unidad experimental) y se establecieron los tratamientos de 1) densidad de siembra simple y 2) densidad de siembra doble, en ambos casos el cultivo se mantuvo en interacción con Lolium spp.

Los experimentos se realizaron bajo las condiciones tecnológicas comúnmente llevadas a cabo en cada sistema de producción. Previamente, se realizaron barbechos químicos que permitieron sembrar sin malezas implantadas, i. e. el proceso de enmalezamiento se inició luego de la siembra del cultivo.

Al finalizar el ciclo, se tomó una muestra de dos surcos centrales de cada parcela cosechando todas las plantas (cultivo ó cultivo+maleza, según tratamiento) de 2 m lineales y el entresurco. Las muestras se procesaron con una trilladora experimental y se estimó el rendimiento de cada unidad experimental. Previamente, se contaron las espigas de Lolium spp. y del cultivo de cada muestra.

Se evaluó el efecto de la densidad de siembra sobre componentes del rendimiento del cultivo y las espigas de la maleza m-2. Para ello se realizaron análisis de la varianza y de ser pertinente se contrastaron las medias mediante el test de Fisher (p≤0,05).

Resultados y discusión

La densidad de siembra ha sido una variante para mejorar la habilidad competitiva de los cultivos frente a las malezas, al incrementar el número de plantas por unidad de superficie es posible interceptar una mayor proporción de recursos por parte del cultivo evitando los procesos de enmalezamiento (Champion et al., 1998).

En las experiencias del presente trabajo, el aumento de la densidad de siembra definió un número de plantas logradas cercano a 300 pl m-2 (Tabla 1). Ese incremento no provocó diferencias significativas en el número de espigas de cebada ni de trigo obtenidas al final del ciclo (Tabla 1). En promedio para ambas densidades, la cebada y el trigo produjeron 527 y 457 espigas por m2, respectivamente. Esto indica que el aumento de la densidad se compensó con una menor producción de macollos fértiles. Tales efectos no llegaron a repercutir en el rendimiento final de cebada ni de trigo cultivados bajo interferencia con Lolium spp.

Sin embargo, la doble densidad de siembra junto al efecto de la distribución espacial de las plantas (generada por la re-siembra orientada a 45°), afectaron la producción de espigas de Lolium spp. (Tabla 1). En ambos experimentos la maleza produjo la mitad de macollos fértiles por efecto del incremento de la densidad de siembra de cebada y de trigo.

Tabla 1. Efecto del aumento de la densidad de siembra de cebada y trigo sobre la interacción cultivo-maleza reflejada en diferentes componentes del rendimiento del cultivo y la maleza. Se presentan los valores promedio de cada variable. Letras distintas indican diferencias significativas. En cada caso se muestran los valores de probabilidad obtenidos del análisis de la varianza.

El efecto del aumento de la densidad de siembra de trigo y cebada sobre Lolium spp. se propone como una interesante alternativa de manejo basada en el ajuste de densidad de siembra por ambientes. En tal caso, el ambiente donde duplicar la densidad estaría definido por aquellos sitios (dentro de un mismo lote) de alta densidad de Lolium spp. “parches” o “manchones” que caracterizan el patrón de distribución de la maleza.

Conclusión

La densidad del cultivo ha sido una variante trascendente para mejorar la habilidad  competitiva  de  los  mismos  frente  a  Lolium spp.,  al  aumentar  el número  de  plantas  por  unidad de superficie  es  posible favorecer al cultivo limitando el proceso de  enmalezamiento. Esta práctica cobra relevancia dentro de estrategias de manejo integrado de la maleza, donde junto a otras prácticas culturales contribuirían a reducir la incidencia y perjuicios del Lolium spp. resistente a herbicidas.