Ensayos de la red de cebada cervecera

La cebada cervecera pasó a ser el segundo cultivo de importancia en nuestra región y ha conquistado áreas en las que antes no se sembraba. La búsqueda de rendimiento y calidad comercial, llevó a las empresas que componen la Cámara de la Industria Cervecera Argentina, a realizar un Convenio de Asistencia Técnica con INTA para la evaluación de cultivares y líneas experimentales en una red de ensayos en diferentes ambientes. Esta red es coordinada por el grupo de Mejoramiento y Calidad Vegetal de INTA Bordenave, siendo Coordinadores Técnicos la Dra. Verónica Conti y el Ing. Agr.  Federico Moreyra. En la campaña 2018 las empresas que participaron evaluando materiales fueron AB InBev, Cerfoly de Argentina S.A. y Maltería Cargill, junto con líneas del programa de mejoramiento de INTA Bordenave. El ensayo fue sembrado en 20 localidades, en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fé. En el área de influencia de la Chacra Experimental Integrada Barrow, se llevan adelante tres ensayos que participan de dicha red, uno en el criadero Quilmes, otro en la Experimental y el tercero en el partido de Cnel. Dorrego. La información generada resulta de utilidad para los productores locales. Se presenta la información de Barrow y de Coronel Dorrego.

Materiales y Métodos

La CEI Barrow (sitio Bw) constituye un sitio de evaluación de la Red Nacional de Cebada cervecera (REC), también un lote de productor de la localidad de Cnel. Dorrego (sitio Do). En el sitio Bw el ensayo se implantó en un lote que está bajo siembra directa hace doce años. La fecha de siembra fue el 19 de junio con una densidad de 280 plantas.m-2. La emergencia se produjo el 10 de julio y la cosecha se realizó el 10 de diciembre. Previo a la siembra, se fertilizó con 160 kg.ha-1 de fosfato diamónico y luego, en macollaje se aplicaron 250 kg.ha-1 de urea. En cuanto al control de malezas, en preemergencia se aplicó 1,6 l.ha-1 de flurocloridona y en macollaje Peak Pack (prosulfuron 10 g.ha-1+ triasulfuron 10 g.ha-1 + dicamba 150 cc.ha-1) y 600 cc.ha-1 de Axial. El ensayo del sitio Do fue conducido por Agrar del Sur, se sembró en directa el 22 de junio y se cosechó el 17 diciembre. El diseño experimental de los ensayos fue en bloques completamente aleatorizados con cuatro repeticiones. La semilla, por protocolo para todos los ensayos de la red, fue tratada con Sistiva más Premis en dosis comercial y se aplicó fungicida foliar (Orquesta Ultra, 1200 cc.ha-1) en el estadio de hoja bandera (Zadoks 3.9) en tres repeticiones, dejando una sin tratar, con la finalidad de evaluar la expresión de enfermedades. Se utilizó una escala  de 0 a 5 (0: ausencia de enfermedad; 5: alta intensidad) para la evaluación sanitaria de manchas foliares necróticas (MFN) en la totalidad de los ensayos. Se evaluaron 19 materiales: 6 líneas experimentales (L1-2018, L2-2018, L3-2018, L4-20187, L5-2018, L6-2018) y 12 cultivares comerciales (Andreia, Charles, Danielle, Fátima, Jennifer, Montoya, MP1012, Overture, Scarlett, Shakira, Sinfonía y Traveler). Se realizó ANOVA para rendimiento en las tres repeticiones con fungicida y las diferencias entre medias se compararon con el test de Fisher (p<0.05).

Resultados y discusión

En el sitio Bw se consiguió una buena implantación, inicialmente algo desuniforme por la presencia de rastrojo al momento de la siembra. Se logró un buen crecimiento, con moderado macollaje, probablemente porque las temperaturas del mes de septiembre fueron superiores a la media histórica (12,9ºC versus 11,4°C). La espigazón se produjo entre el 14 y el 18 de octubre. Las lluvias de los meses de septiembre y noviembre fueron superiores a la media histórica, mientras que las de octubre fueron inferiores. Esta condición hídrica durante el período de llenado de granos fue acompañada por temperaturas cercanas o levemente por debajo de la media, contribuyendo al logro de altos rendimientos. El déficit de lluvia del mes de diciembre anticipó unos días la cosecha. Las enfermedades se presentaron tardíamente en los dos ensayos. En la Tabla 1 se pueden observar los registros sanitarios para los distintos materiales en ambos sitios y además, un Índice que relativiza el comportamiento de cada material en promedio de las 14 localidades (cuanto más cercano a 1 peor es el comportamiento sanitario).Si bien la evaluación sanitaria de manchas foliares se unificó en una única lectura, en el sitio Bw predominó mancha en red (Drechslera teres f.sp. teres) en la totalidad de los materiales y en algunos en particular mancha spot (Drechslera teres f.sp. maculata). Por otra parte, en el sitio Do se observó principalmente mancha borrosa (Bipolaris sorokiniana). También se determinó la presencia de escaldadura (Rynchosporium commune) en Andreia, Danielle, Scarlett y Sinfonía en ambos ambientes, asociado a la susceptibilidad varietal. A pesar de registros de incidencia de manchas foliares moderados en ambas localidades (excepto para Traveler en Barrow y Danielle en Dorrego), hubo respuesta a la aplicación de fungicida, lo que se puede observar en el Gráfico 1.  En la Tabla 2 se observan los datos de rendimiento (kg.ha-1), proteína (%) y calibre (%) para los sitios Bw y Do. El rendimiento obtenido en ambas localidades fue muy bueno, alcanzando altos valores de calibre, debido a las óptimas condiciones durante la etapa de llenado. La proteína estuvo dentro del rango establecido en la Norma V de comercialización de cebada cervecera, y probablemente para los altos rendimientos alcanzados se logró no solo por el aporte del fertilizante, sino también podría atribuirse a la mineralización y a la traslocación de nitrógeno en un período de llenado favorable.

Tabla 1. Registros sanitarios de MFN (escala 0 a 5) para el sitio Bw y sitio Do de los materiales bajo estudio y el Índice promedio de 14 localidades de la Red Nacional de Cebada cervecera.

Tabla 2. Datos de rendimiento (kg.ha-1),  proteína (%) y calibre (%)  para los sitios Bw y Do.

Conclusiones

  • En la campaña 2019 se lograron altos rendimientos con excelente calidad comercial en los dos ambientes.
  • La proteína lograda fue muy buena para los niveles de rendimiento alcanzados.
  • Se observó un comportamiento sanitario diferenciado en los distintos materiales. Si bien los niveles de manchas foliares observados fueron moderados presentaron respuesta al tratamiento con fungicida.
  • Es importante destacar que al emplear curasemilla que controla carbón además de otras enfermedades de transmisión por semilla, no se observó carbón volador en estas parcelas.